Goles de todos los colores. Eso es lo que dejó la tarde en la que se disputó el clásico barrial del parque y en la que el León derrotó por 6 a 5 a Villa Díaz Vélez. Un partido de acciones cambiantes, en el que Villa del Parque empezó buscando el ataque de mejor manera, ante una escuadra naranja que esperaba agazapada para salir de contra.

El choque se abrió a los 21 cuando Juani Coria aprovechó un rebote largo del arquero Alan Yorno y definió con un toque suave a la red. Pero en una ráfaga de goles el partido se dio vuelta para uno y otro lado. ‘Panchito’ Río con dos cabezazos letales, a los 22 y a los 26, revirtió el resultado y lo empató para el local Santiago Martínez, tras un desvío defensivo, a los 32.

En ese momento ya se vivía un partidazo, aunque faltaba lo mejor. A los 42, Martínez volvió a probar suerte cuando se encontró cara a cara con Yorno, pero la tiró afuera. Y un minuto más tarde, Pablo Coria, quizás el mejor jugador de la cancha, se encontró con la pelota picando en el área y le pegó de bolea al palo derecho del arquero visitante, poniendo por segunda vez a Villa del Parque arriba en el marcador.

Foto: Agustina Romero

Cuando parecía que los de Casais se iban al descanso con el triunfo parcial, un bombazo del lateral Franco Morales se coló en el ángulo del ‘Tavi’ Irigaray y le devolvió el empate al Naranja. Así, los elencos se fueron en búsqueda del vestuario igualados en tres.

Todo estaba preparado para un gran segundo tiempo y los protagonistas no desilusionaron. Con muchos desaciertos defensivos, ambos equipos salieron a llevarse los tres puntos también en el complemento.

Ya a los 3, Villa del Parque se volvió a poner en ventaja con gol de Nogueira y a los 11 Ríos le puso apellido al triplete y al transitorio empate. Cerebral, Pablo Coria seguía manejando los hilos de los negriazules pero primaban los errores y la desconcentración del fondo. El León iba bien pero volvía a destiempo; Villa Díaz Vélez aprovechaba los espacios con la velocidad de Alberti y los pivoteos de Montes.

Hasta que a los 30 llegó el gol de Leguizamón y el desahogo del local. Un desahogo que iba a durar muy poco, porque a los 39 Gonzalo Morales remató al arco y un rebote en la defensa colaboró con la llegada del empate en cinco.

Foto: Agustina Romero

El festival de goles no podía terminar en tablas. El árbitro Facundo Acevedo pensó en eso y adicionó cuatro más al partido, el tiempo que le tomó a Pablo Coria volver a ponerse el traje de héroe. El mediocampista llegó a posición de centrodelantero por sorpresa y aprovechó un gran centro de Tomás Sánchez  para marcar, de cabeza y cuando se evaporaba el duelo, el 6 a 5 definitivo.

En Avenida 10 y Pinos de Japón hubo once gritos, pero un solo ganador: el León del Parque, que hace cuatro que gana ininterrumpidamente y que se consolida en la zona de clasificación. Ya está a uno del puntero Rivadavia, pero deberá mejorar mucho en su faz defensiva si quiere seguir avanzando de similar forma en la última fase del campeonato.

 

Ministerio volvió a perder y sueñan en el Barrio Norte

El Decano quequenense, que hasta hace un par de fechas era cómodo y lejano puntero de la Zona B, y confiaba con conseguir casi sin complicaciones la única plaza que entrega el grupo para las semifinales del campeonato, fue bajando su rendimiento notablemente y hoy perdió su segundo partido al hilo, reviviendo las esperanzas de un Mataderos que ya se puso a tres y con los mismos partidos jugados.

En contrapartida, su rival, Gimnasia, ganó esta tarde su segundo encuentro consecutivo y se posiciona en mitad de tabla en la zona.

Para el Lobo marcaron el delantero Jonathan Balquín y el volante Carlos Cuomo, mientras que para el local descontó Sueyro. Así, Ministerio dejó pasar una gran oportunidad de acrecentar las deferencias y hace peligrar su participación en playoffs.

 

 

Independiente de Lobería mejoró su imagen en Fernández

El Rojo loberense viajó esta tarde a los pagos del interior del Distrito buscando conseguir su segunda victoria consecutiva y mejorar sobre el final del campeonato aunque sea un poco su imagen.

En un partido aburrido y en el que no abundaron las llegadas al arco contrario, la diferencia, como no podía ser de otra manera, llegó gracias a un gol en contra de su propia valla del central Mauro Chacón.

Independiente lo mereció solo porque hizo el gol. Un gol que le alcanzó para llevarse los tres puntos y salir, de a poco, del fondo de la tabla. Defensores sigue sin ganar y apuesta por un proyecto que pueda potenciar a los juveniles que integran el plantel de primera, pero que por ahora solo le alcanza para ser el último de la zona.