Independiente de San Cayetano y Villa del Parque fueron los protagonistas de la llave que cruzó al primero y al tercero de la Zona A del campeonato y que definirá al otro finalista de la Liga Necochea de Fútbol y, de acuerdo a lo que se esperaba de ambos, presentaron una dura batalla para lograr quedarse con esa honorífica plaza.

El partido de ida se disputó en la cancha del León, en Avenida 10 y Pinos del Japón, bajo temperaturas que llegaron a pasar los 30 grados en la tarde de este domingo. Y aunque al Chimango, con ventaja deportiva por ser líder del torneo, no le caía nada mal un empate salió a buscar el partido desde el inicio mismo.

Antes de los 20 Irigaray ya era la figura de un Villa que no encontraba fluidez en su mediocampo y sufría los ataques de la visita encabezados, casi siempre, por Giuntini y Cortadi.

Cuando el gol albo parecía decantarse por peso propio apareció Pablo Coria, figura y artífice principal de la llegada del León a esta instancia, para desatar la euforia de la parcialidad local, que se acercó en gran número a alentar a su equipo a pesar del calor.

El uno a cero le quedaba grande a Villa pero lo hacía jugar más tranquilo y así se fueron al descanso los dirigidos por Casais, con la sensación ambigua de saberse superiores en el resultado pero no tanto en el juego.

Damián García supo interpretar esta situación y mandó a la cancha al talentoso Daniel Azurmendi, para darle más respiro a Giuntini y complementar mejor las corridas de Aranda. Y el encuentro cambió. Claramente el cambio le devolvió jerarquía a Independiente e hizo ver por qué el de San Cayetano es un equipo de otra categoría.

Foto: Independiente San Cayetano

Villa perdió por completo la posesión de la pelota y antes de los 5 del complemento Cortadi ya igualaba el resultado, tras un buen control con el pecho y una definición certera. Encima, a los 15 apareció Truitiño para cabecear un gran centro de Azurmendi y desequilibrar el marcador, poniendo al frente al único puntero de la Zona A.

De ahí en más, la solvencia y la madurez de Independiente fueron mucho para las ambiciones de Villa, que no encontró espacios y redujo su juego a los centros y los pelotazos.

La semana que viene todo se definirá en el Marlats, pero este resultado deja condicionados a los de Casais a marcar más de un gol si quieren seguir teniendo la esperanza de alzarse con el trofeo de la Liga.