En febrero de 2015 el Concejo Deliberante creó la Tasa Única por Mantenimiento Extraordinario de las Arterias Viales Urbanas, más conocida como tasa portuaria o tasa de exportación. La misma fue impulsada por el entonces Presidente del Bloque de Partido Fe y actual presidente del Consorcio del Puerto Quequén, Arturo Rojas.

 

Con esa tasa portuaria, según lo indicaba el proyecto, se crearía un fondo para reparar las calles de Quequén. En esa oportunidad Rojas, apoyado por el líder del Partido Fe Gerónimo Venegas, se enfrentó a los integrantes de la cadena agroexportadora quienes denunciaron que su aplicación encarecería los costos de exportación desfavoreciendo a Puerto Quequén con respecto del resto de los puertos de la provincia.

 

Esta puja se debía a que la tasa establecía que el valor de la misma sería el de medio litro de gas oíl grado dos por cada tonelada transportada con destino a Puerto Quequén y se cobraría a los exportadores.

 

Cómo se lo conoce, el boomerang es un arma que tras ser lanzada, si no impacta en el objetivo, regresa a su punto de origen. Y si bien en su momento tuvo su efecto, no contaban con que iba a volver… y le dio de lleno a Rojas desde el mismo momento en que tomó el mando del Consorcio.

 

Foto López y Rojas en la Municipalidad

 

Y en el acto por el 162º aniversario de Quequén era el momento propicio para sacar el tema, el intendente Facundo López tomó la palabra y de manera casi inmediata le recordó que era la hora de implementar la tasa.

 

Al quiebre que existe entre el municipio y el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén debido a  que éste último pretende ser el organismo recaudador del gravamen, el jefe comunal le envió un mensaje a los empresarios que no quieran pagar dicho tributo: “Está tomada la decisión política para embargar las cuentas de las exportadoras”.

 

López indicó que “tenemos un norte, que es el de cambiar esta realidad y que en el próximo tiempo podamos lograr que este bendito puerto que tenemos empiece a tributar, para dejar recursos para Quequén. Ese es un anhelo personal y del propio Concejo Deliberante”.