Hace dos semanas un remisero, Francisco Gómez, se suicidó porque se había gastado toda la recaudación del día en el bingo y esta semana una mujer deja encerrado a su hijo discapacitado adentro de un auto durante seis horas para irse a jugar.

tiro remisero
La Policía encontró al remisero con un tiro en la cabeza.

¿Qué está pasando en la sociedad? ¿Por qué la gente comente semejantes decisiones por culpa del juego? ¿La ludopatía es un juego o un vicio?

Son muchas preguntas y algunas tienen respuestas. En nuestra ciudad son dos los mayores exponentes del juego de azar como el Casino ubicado en la Villa Balnearia y el Bingo Golden Palace en la zona del centro.

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Una mujer dejó encerrado a su hijo en el auto durante seis horas y la Policía lo tuvo que rescatar.

En los últimos tiempos el Bingo es el que le trae mayores problemas a la gente que no se sabe controlar a la hora de jugar o que padece algún tipo de manía. Tampoco favorece el hecho de que tenga más de cuatro bancos alrededor tentando a los jugadores a que saquen dinero de los cajeros.

La ludopatía No es un vicio, No es un pecado, No es propio de personas débiles, negativas, “sin personalidad” ni tampoco de personas con mucho tiempo libre. La ludopatía o juego patológico es considerado un problema psicológico que afecta diversos aspectos de la vida (personal, familiar, laboral, social y económica). La ludopatía es una enfermedad.

La persona afecta su capacidad para poder autocontrolarse y le es difícil decir No siendo incapaz de aplazar el impulso o deseo por jugar.

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Con frecuencia un familiar o las personas más cercanas van detectando los cambios en su estado de ánimo (irritabilidad, mal humor, poca tolerancia, preocupación intensa, ansiedad, insomnio, etc.)

No necesariamente aquella persona con un diagnóstico de ludopatía acude diariamente y a toda sala de juego que encuentra a su paso, sino más bien por lo general fija su atención en una o dos y puede acudir solo fines de semana, veces por semana, veces al mes. Según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, 1995) el comportamiento de juego desadaptativo  será caracterizado por lo menos  por cinco o más de los siguientes criterios:

Preocupación por el juego (ej., preocupación por revivir experiencias pasadas de juego, compensar ventajas entre competidores o planificar la próxima aventura, o pensar formas de conseguir dinero con el que jugar).

Necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado de excitación deseado.

Fracaso repetido de los esfuerzos para controlar, interrumpir o detener el juego.

Inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego.

El juego se utiliza como estrategia para escapar de los problemas o para aliviar la disforia (p.ej., sentimientos de desesperanza, culpa, ansiedad, depresión).

Después de perder dinero en el juego, se vuelve otro día para intentar recuperarlo (tratando de ‘cazar’ las propias pérdidas).

Se engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para ocultar el grado de implicación con el juego.

Se cometen actos ilegales, como falsificación, fraude, robo o abuso de confianza para financiar el juego.

Se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo, pareja y oportunidades educativas o profesionales debido al juego.

Se confía en que los demás proporcionen dinero que alivie la desesperada situación financiera causada por el juego.