Eduardo Klun, el vecino de Pinamar que desde hace años ataca casas de la zona a “piedrazos” y en varias oportunidades dañó puertas y tiró árboles con una motosierra, fue trasladado hace algunas horas a un neuropsiquiátrico de nuestra ciudad tras pasar 3 días internado, con custodia policial, en el Hospital Municipal Pepe Olaechea de Pinamar.

El “loco de la motosierra”, apodo que tristemente se ganó el 25 de octubre de 2015, cuando tuvo uno de sus episodios más graves y derribó árboles con esa máquina, fue llevado al neuropsiquiátrico Domingo Taraborelli.

“Quedará internado sujeto a las evaluaciones médicas que determinarán el tiempo de alojamiento en ese centro de salud”, dice a Clarín Matías Yeannes, secretario de Seguridad de Pinamar.

 

El viernes a la noche, Klun, que suele estar medicado por sus problemas psiquiátricos, generó otra vez pánico entre los vecinos de esa localidad balnearia bonaerense al atacar con piedras 5 casas.

Rompió vidrios y ventanas, aunque en ninguno de estos casos fue con la motosierra. Sacó los carteles de las empresas de seguridad con los que cuidan sus viviendas y se los llevó. Y también los de bienvenida.

“Lo vi por la ventana. Estaba alrededor de nuestra casa, dentro de mi terreno. Dije ‘sonamos’. Y llamé al 911. Cuando estoy hablando con la policía, empiezo a sentir golpes en una puerta que da al parque. Estallaron los vidrios. Agarró las piedras que tengo como adorno. Pensé que se me metía adentro. Y con mi mujer decidimos encerrarnos en el garaje, para que no nos agarre a nosotros. Pero se fue”, había contado a este diario Darío Oliver, ingeniero que vive enfrente del “loco de la motosierra” hace 20 años.

Internaron al "loco de la motosierra" en un neuropsiquiátrico y creen que no va a volver a salir

Ataque. La casa de Darío Olivier fue la apuntada por el “loco de la motosierra”.

Nicolás Celoni (30), por su parte, pudo captar con las cámaras de seguridad de su vivienda los movimientos de Klun. Lo mismo hizo su suegro. Allí agarró una maceta y la reventó contra una ventana.

“Se apareció una vez en el patio con un machete y cortó los postes del estacionamiento del auto. En 2012 fue con un arma cargada a lo de mi suegro. Era un calibre 22. Apuntó a la puerta, no disparó”, había dicho a Clarín. Y sumó: “Lo encontramos con machetes, cuchillos y armas. A un vecino le mató todos los animales”.

Tras el ataque del viernes, llegó la policía y lo detuvo. Al ser capturado, les aseguró a los efectivos que no podían retenerlo porque es el embajador de Polonia. Lo mismo había dicho en 2015, luego de ser arrestado tras el episodio con la motosierra.

En ese momento estuvo dos meses en un neuropsiquiátrico pero su madre, de 90 años, lo sacó y lo llevó su casa.

“Hoy la madre vino a disculparse. Ella supone que, muy a su pesar, no va a volver”, cuenta Oliver a Clarín. Cuando lo había retirado del neuropsiquiátrico hace 2 años, se enojó con los damnificados y les dijo que por su culpa su hijo había estado preso, y que no lo entendían porque es un ser superior y místico.

l miércoles pasado, dos días antes de los últimos actos de vandalismo (delito por el cual fue detenido), el “loco de la motosierra” fue hasta la secretaría de Seguridad de la Municipalidad de Pinamar, ubicada en De las Totoras 136, a 10 cuadras de su casa. Vestía un jean claro, una campera amarilla y una gorra de Husqvarna, empresa que fabrica motosierras. Estuvo una hora en la entrada. No pasó. Se quedó quieto, con ambas manos en los bolsillos, y miró fijo durante 60 minutos una de las cámaras.

Internaron al "loco de la motosierra" en un neuropsiquiátrico y creen que no va a volver a salir

Klun fue hasta la secretaría de Seguridad y se quedó una hora mirando una cámara.

Klun tiene 50 años y vivió hasta el viernes en Del Tridente al 1300, lugar desde el cual salía para realizar los ataques. Se solía mover por las calles De las Ondinas, De las Nereidas y Del Tridente. No se alejaba más. Y entraba por los jardines de las viviendas. No tenía trabajo, aunque fue un respetado guardavidas en las playas locales.

Fuente: Clarín