El partido pintaba para mucho más de lo que entregaron esta tarde Del Valle y Rivadavia, en uno de los choques, a priori, más atractivos de la décima séptima fecha del fútbol local.

Poco hay para destacar de un primer tiempo en el que ambos conjuntos utilizaron el pelotazo como método. Al blaugrana se lo pudo ver más cerca del arco de Oliver pero casi sin generar peligro real, a no ser por un centro remate que hizo temblar el horizontal y algún que otro tumulto en el área chica, siempre viniendo de una pelota parada.

Pelota parada. Así llegaron las mejores chances del primer tiempo.

Este sistema del envío largo y a cualquier lado fue incluso más perjudicial para Rivadavia, porque Cañete y Elía estuvieron desconocidos y se dedicaron más a ir al suelo que a generar juego. Abdala e Inda, sustituido apenas iniciado el complemento, fueron los que más sufrieron la falta de posesión en el medio, y Berisiartúa, demasiado volcado por la derecha, no pudo conectar siquiera uno de los bochazos imprecisos arrojados por los creadores decanos.

En el segundo tiempo Del Valle pareció salir más decidido. Antes de los 5, Rodrigo Merlo estrelló otro disparo en el travesaño tras una exquisita definición desde el costado derecho; a los 8, Mirko Oliver tapó un remate potente de Fiscina desde afuera del área; y a los 10 otra vez el uno se volvió a lucir saliendo a achicar rápido un mano a mano en el que pudo haber desequilibrado el tanteador el enganche Rodrigo López.

Cuando parecía que el partido se inclinaba para el lado de los de la ribera, con un Pascual aguerrido en el medio y algunos chiches del ‘Chía’ López que despertaron el aplauso de la tribuna local, Pablo Fernández metió dos cambios que le cambiaron la cara a Rivadavia.

Los ingresos de Franco Pérez y Federico Zupato le dieron velocidad a los ataques decanos y desequilibrio por los costados y el dominio empezó a cambiar de dueño.

Pasados los 20, el lateral Del Negro encabezó una contra por la derecha, entregó para Diego Elía en el centro y el 10 cedió para Gutiérrez que llegaba solo y amenazante por el otro costado.

Pensativo. Verdese recién movió el banco cuando faltaban pocos minutos para el cierre del partido.

La jugada finalizó con un remate débil y que controló el experimentado Ducant sin problemas, pero daba muestras de la recuperación albiazul.

A los minutos, Abdala tomó el control de la pelota en el mediocampo para liderar otra peligrosa ofensiva. El ingresado Pérez recibió el pase por la derecha y empezó a dejar defensores desparramados por el césped antes de rematar a un arco vacío, fruto de una mala salida del portero blaugrana, despejando Reynoso de cabeza sobre la línea.

Pero Del Valle, aunque desorientado, también pudo haber gritado el suyo tras un gran cambio de frente de Fiscina desde su propio campo y teledirigido hacia el rápido Forte quien, cara a cara con el gol, pateó a las manos de Oliver.

Áspero. Los dos metieron más de lo que jugaron.

La última de peligro, y cuando los de Gustavo Verdese no podían salir del fondo, fue para Braian Berisiartúa. El centrodelantero recibió solo en el medio del área, luego de una habilidosa habilitación de Zupato, y la tocó suave por encima del arquero, pero la pelota salió al lado del palo derecho.

No hubo mucho más en el Pérez y Fernández que el reparto de un punto por bando. A los locales les sirve para seguir saliendo del fondo y a Rivadavia para seguir liderando el campeonato, aunque ahora con perseguidores más cercanos.