Foto: Independiente San Cayetano

 

En el Juan Bautista Marlats todo era júbilo esta tarde después de la goleada sabatina a El León y esperando por el choque entre Círculo y El Porvenir, cuyo resultado podía dejar al Chimango solo en la punta de la Zona B Pampeana Sur del Federal B.

Con esa cabeza salió Independiente a disputar el partido contra un Estación Quequén que venía golpeado tras la dura derrota del fin de semana pasado contra Villa del Parque. Las diferencias no se hicieron evidentes en un primer tiempo parejo, pero que le sirvió al dueño de casa para hacer notar una pequeña supremacía que se confirmaría, con todos los lujos, en el complemento.

Casi desde el vestuario, Lucas Muñoz abrió la cuenta para Independiente y el golpe fue duro de asimilar para la escuadra quequenense. El técnico metió mano en el equipo y buscó llegar al empate pero, en una ráfaga de fútbol, el Chimango lo liquidó.

A los 30, Brian Cortadi anotó el segundo; Muñoz repitió festejo unos minutos después y, sobre el final, puso cifras definitivas al encuentro Daniel Azurmendi.

Con la goleada, el Albo quedó segundo en la Zona A, a tres puntos de Rivadavia, y el verdiblanco fuera de la pelea por clasificar a la ronda de playoffs.

 

Villa Díaz Vélez mandó al fondo a Newbery

Newbery no puede recomponer su juego y recibe golpe tras golpe. La otra cara de la moneda es la de Villa Díaz Vélez, que agarró una racha positiva y sorprendió ganándole a Independiente de San Cayetano el pasado fin de semana y hoy, en Lobería, al aurinegro.

El partido fue tan intenso como la lucha de ambos por mantenerse en la Zona A al final de la temporada. Mario Cardozo conocía esa situación y mandó a su equipo a atacar, pero de contra el Naranja necochense pegó el primer grito de la tarde.

Los loberenses fueron rápidamente en busca de un empate que llegaría unos minutos más tarde de la mano de Iván Gutiérrez, pero enseguida recibieron la estocada final que marcó el definitivo 2 a 1 en favor de Villa y que condena a la última posición al aurinegro.

 

A Ministerio le costó, pero consolida su liderato

El Decano quequenense, único puntero de la Zona B, derrotó en su cancha 2 a 1 a Defensores de Juan N. Fernández que, tan solo, ha conseguido sacar 2 puntos en lo que va del campeonato.

En los papeles desparejo, el encuentro le costó más de lo pensado a un Ministerio que se encontró en ventaja por el tanto de Vera y que parecía encaminado a una cómoda victoria. Sin embargo, el albiceleste salió a buscar el empate y lo consiguió de la mano de Mauro Álvarez, pasados los 10 del complemento.

Pero la sorpresa no duró demasiado. Dos minutos más tarde, Darío Fernández Pego, quien ya suma 11 goles y se consolida como una de las figuras sobresalientes del campeonato, marcó el segundo para los de Miguel López y las cosas volvieron a la normalidad.

Ministerio superó la prueba y mantiene su diferencia con Mataderos en la lucha por la única plaza que otorga el grupo para los playoffs.

 

De la mano de Ferchu

En Barrio Norte, Mataderos derrotó por la mínima a un Gimnasia que en el primer tiempo le jugó de igual a igual pero que bajó considerablemente su rendimiento durante la segunda parte.

Foto: Mataderos Necochea (Archivo)

Quizás debido al esfuerzo dedicado a cortar el juego en el mediocampo rojo o por la lesión de Hugo Estarli, quien había sido el motor mens sana; lo cierto es que Mataderos fue muy superior en el complemento y pudo llegar al gol con dos cabezazos muy peligrosos que tapó bien el arquero visitante.

La suerte para los del norte cambió a los 26 de esa tapa de la mano de su figura, capitán y goleador. Fernando Rodríguez tomó un rebote afuera del área y metió un sablazo de zurda que se coló por arriba del guardameta.

Azorado por semejante golazo, poco hizo Gimnasia para llegar a la igualdad, incluso dando espacios y algunas ventajas para que el Rojo convirtiera algún otro tanto.

Fue final y victoria para Mataderos, que no baja los brazos y sigue a la caza de Ministerio, aunque la ventaja es de seis y con un partido menos para los quequenenses, y parece quedar muy larga.