Estación Quequén y Sportivo de San Cayetano disputaron un partido especial en la tarde del domingo, sobre todo teniendo en cuenta que el que perdía prácticamente se quedaba sin chances de estar entre los tres de arriba que clasificarán a la ronda de semifinales dentro de algunas fechas.

Así, salieron a dejar todo en el campo de juego y, cada uno con sus armas, buscaron llegar al gol desde temprano. El Rojo presionaba bien alto con su tridente de ataque, Scoles, Fuhr y Trejo, mientras que el Verde quería salir rápido de contra aprovechando la velocidad de García.

Las emociones comenzaron a llegar recién cuando habían pasado algunos minutos del primer tiempo. Primero, Aranguren respondió con un poco de inseguridad cuando salió a cortar un centro desde la izquierda y, después, dejó picando en el área un rebote de un disparo a media altura que parecía no presentar demasiadas complicaciones pero que casi se convierte en el primero de Estación.

La respuesta de Sportivo fue a través de Gonzalo Fuhr, quien, con un gran gesto técnico y recibiendo un centro de Thomassen, se acomodó la pelota con el pecho para sacar un derechazo de bolea que se fue al lado del segundo palo de Mauro Acacio.

Aunque Estación no la pasaba del todo bien por el costado derecho, a los 33 García recibió un bochazo desde aquel sector y quedó cara a cara con el portero visitante, quien tuvo que esforzarse para contener abajo y a su derecha el remate del peligroso delantero.

Cuando parecía que los quequenenses habían entendido como neutralizar la delantera roja, Scoles recibió una gran asistencia a los 37 y corrió solo para marcar el primer gol del partido, pero se engolosinó y Acacio fue abajo para frustrar el intento de gambeta del delantero.

Sagrado. Acacio no va a llegar y Scoles ya corre gritando.

Sportivo era un poco más y lo demostró en los últimos 5. A los 40, a través de un tiro libre mal ejecutado por Aguilera, en el que todos habían pedido penal y que el árbitro Leonardo Gómez vio afuera; a los 42, luego de que Fuhr robara una pelota por la derecha que le quedó picando a Amoroso de cara al portero y que hubiera sido gol si Trejo, su propio compañero, no se interponía entre el remate y el arco; a los 43, con un despeje de Blanes que pasó muy cerca de su propia valla; y, finalmente, sobre el minuto 45, cuando Scoles aprovechó un gran centro del propio Trejo para impactar de cabeza cruzado, derrotando a Acacio y señalando el primer tanto de los sancayetanenses, que se fueron al vestuario con una merecida ventaja.

Estación salió a buscar el empate apenas iniciado el complemento pero sin tantas ideas. A los 10 tuvo una clara en la cabeza de David del Rey y a los 12 otra con un disparo débil del ‘Cabeza’ García que terminó en las manos del uno rojo.

Búsqueda. Fuhr tuvo algunas en el primer tiempo pero le faltó precisión.

Cuando se cumplían los 15, García volvió a quedar solo frente al arco sancayetanense, el  ‘Ruso’ Aranguren salió rápido a atorarlo y, en el achique, se lo llevó puesto. El juez cobró el penal y el ‘Gato’ Robles, recientemente ingresado, lo tradujo en empate para Estación, con un remate fuerte y a media altura.

Después de estar un poco dormido, Sportivo se vio obligado a volver al ataque y dos minutos más tarde tuvo su revancha. A los 17, el referí vio mano en el área verde y señaló la pena máxima. Fuhr, como no podía ser de otra manera, lo transformó en gol y, rápidamente, Sportivo ya estaba arriba nuevamente.

Estación buscó el empate a través de la potencia de Avaca y algún disparo desde afuera de Aragón, pero era más empuje que orden. Hasta que a los 34, una infracción tonta de Thomassen, cuando el peligro se alejaba del área, le dio la posibilidad a García de empatar las acciones en 2 tras la ejecución fuerte y al medio de un penal casi infantil.

Encima, el lateral izquierdo, que había tenido un muy buen primer tiempo, a los pocos minutos se hizo expulsar, dejó con diez a Sportivo y muchos espacios para que Robles -de lo mejorcito de Estación-, metiera dos o tres asistencias precisas que pudieron darle el triunfo al verde.

Robles y García. Los autores de los goles de Estación festejan el empate.

Algún que otro remate desde afuera decoraron los últimos minutos de un partido caliente que dejó a sus dos protagonistas con un gusto amargo y pocas chances de cumplir con el objetivo de entrar en los playoffs para luchar por el título. Estación todavía está a dos, pero debe esperar el postergado de Independiente y rezar porque pierda puntos para que no se le escape definitivamente.

 

Gimnasia ganó el clásico del barrio

El ‘Lobo’ recibió en el “Williams Gabriele” a Huracán, en un duelo de esos en los que se pelea por el honor y por poco más. El Globo venía de darle un par de alegrías a su gente y se había acomodado en mitad de la tabla, mientras que Gimnasia solo había conocido el sabor de la victoria en una ocasión en todo el torneo.

Huracán con un gol tempranero de Matías Dimase, la figura de la visita, se acomodó mejor en los primeros minutos. Después de los 15, Gimnasia empezó a controlar el medio y a generar peligro en el área rival, aunque veía cómo se le escapaban de las manos las oportunidades de marcar el transitorio empate.

Tuvo tres o cuatro claras hasta que, a los 44, el lateral derecho Matías Navarro le pegó un zapatazo a la pelota desde unos 25 metros que se coló al lado del palo de un Marcelo Salas que poco pudo hacer ante la potencia y la precisión del disparo.

En el segundo tiempo, y tras un tiro de esquina ejecutado a los 8 minutos, fue Gonzalo Martínez el encargado de poner arriba a Gimnasia y tranquilizar a un plantel repleto de pibes que necesitaba de un resultado favorable para acomodar su juego.

Desde ahí, los dirigidos por Daniel Fernández fueron mejores y el Globo no encontró soluciones al planteo rival. Encima, a los 35 vio la roja Franco Dorrego y el partido se terminó. El Lobo volvió a ganar después de mucho tiempo y quiere empezar a practicar un fútbol más ofensivo y dinámico. Lo que resta del campeonato le servirá para foguearse.

 

Independiente le ganó en Lobería a Ministerio y le da vida a Mataderos

Por la Zona B también hubo un partido en el que se jugaban muchas cosas, principalmente por el lado de Ministerio, que conocía de la victoria de Mataderos el sábado en La Dulce y que no quería relegar puntos que le sirvieran a su más inmediato perseguidor para acercarse a la punta.

El único líder del grupo visitó a Independiente y empezó ganando con gol de Eduardo Davico antes de cumplido el cuarto de hora, poniendo cifras a un resultado que, en la previa, parecía lógico. Pero tres minutos más tarde llegó el sorpresivo empate del volante Facundo Pérez y el trámite pareció cambiar de lado.

El Decano no podía conectar sus líneas y eso era aprovechado por el mediocampo rojo, sobre todo gracias al criterio para manejar la pelota de Jorge Barraza y algunos robos importantes de Basualdo.

El primer tiempo terminó dando la sensación de que el conjunto local podía entregar aún más y eso se cristalizó apenas iniciado el complemento cuando, otra vez Pérez, marcó el 2 a 1 que iba a ser definitivo. Ministerio no encontró los caminos y del delantero Ezequiel Gigena pudo haber dado alguna otra alegría al local, pero no hubo más.

Fue final en el ‘Esteban Sanz’, con algunas protestas visitantes contra el árbitro Barrientos, que no supo manejar de correcta manera las acciones de un partido intenso, y festejo bien rojo, porque también lo gritó Mataderos que se pone a tres -con un partido más- y se prende en la lucha por la única plaza clasificatoria a los playoffs.