Partidos cambiantes y festejos para todos los gustos, el resultado que nos entregó la décima octava fecha de la Liga Necochea de Fútbol este domingo. Diecisiete goles en cuatro partidos -un promedio de más de cuatro por encuentro- y una intensa lucha por clasificar a las semifinales del torneo dieron color a una tarde gris y amenazante, pero que acompañó hasta el final, como si no quisiera entrometerse entre tantas emociones.

Rivadavia visitó a Villa Díaz Vélez en la cancha de Avenida 10 y Pinos de Japón, perseguido muy de cerca por el Villa del Parque, que con el triunfo de ayer en la ribera se había puesto a una sola unidad del puntero.

El trámite se presentó rápidamente muy sencillo para el Decano, que con gol de Franco Pérez, aprovechando un rebote después de un disparo de media distancia, ya ganaba por la mínima cerca del cuarto de hora. La ventaja tranquilizó a los de Pablo Fernández, quienes fueron inteligentes para aprovechar los espacios que dejaba en ese momento y del medio para atrás el Naranja, desordenado en busca del empate.

Por esos huecos nacieron las jugadas que significaron la ventaja de tres para Rivadavia, luego de los tantos marcados por Braian Berisiartúa y Diego Elía, a los 37 y a los 39 respectivamente.

El único puntero del campeonato golpeaba en los momentos justos y parecía tener un trámite sencillo por delante. Pero cuando el partido parecía estar liquidado, y sobre el final de la parte inicial, primero Sebastián Gutiérrez, a los 43, y después el joven Calderón, a los 45, luego de una polémica jugada en la que los albiazules pidieron mano del autor del primer tanto, volvieron a dar vida a Villa Díaz Vélez.

Así, el complemento se presentó más favorable para los del parque, motivados por la posibilidad de una cercana remontada. En los primeros minutos, Rivadavia se agazapaba mientras espera conocer cuál sería el planteo del experimentado Alejandro Barberón para revertir el tanteador. Y así, llegó el heroico e inesperado empate: a los 5 del segundo tiempo fue otra vez Sebastián Gutiérrez el encargado de empujar la pelota a la red y desatar la locura en la cancha de Villa del Parque.

Nacho Inda festeja el cuarto, el que sirvió para que el Decano se lleve los tres puntos del parque – Foto Virginia Leo

Con el resultado en tablas, Rivadavia volvió a recuperar el protagonismo que había perdido y fue en busca del partido. Antes de cumplida la media hora, Ignacio Inda volvió a poner en ventaja al Decano, marcando el 4 a 3 que sería definitivo.

De ahí hasta el final, solo quedó tiempo para algún ataque impreciso del Naranja y para que Elián Abdala, el único de los delanteros albiazules que no pudo convertir, ejecutara un penal a las manos de Alan Yorno, casi sobre el final del encuentro, haciendo lucir al arquero local.

Con los tres puntos en casa, Rivadavia mantiene la diferencia de cuatro con Villa del Parque y, a la espera del partido que postergó el Chimango sancayetanense, otros de los que pelea bien arriba, y aprovechando el empate de Estación, casi que asegura su clasificación a los playoffs.